domingo, 26 de febrero de 2012

Capitulo 8

Capitulo 8

Este va dedicado a ellos, enhorabuena por ganar ese Brit.

[Narra Liz]

¡Pum!

¿Qué mierda había sido eso? Me ha despertado, joder. Espera, ¿donde estoy? Estoy tumbada en una cama. Abrí un poco los ojos. Este no es mi cuarto, ¿donde estoy? Gire la cabeza y vi a Harry dormido al lado mía. Mierda, mierda, mierda. No me acuerdo de nada de lo que paso anoche en la fiesta. Bueno, al menos estaba vestida. Me levante rápidamente de la cama y me puse a dar vueltas por la habitación. No sabía qué hacer. ¿Lo despertaba? No, mejor no.

- ¡Que energía por la mañana! Buenos días, ¿cómo te encuentras? – Tenía aun los ojos entrecerrados y todos los rizos revueltos. Supongo que al levantarme tan rápido lo había despertado.

- ¿Qué ha pasado? Ósea, aquí digo. Entre nosotros… ¿Me explico? – Le dije casi tartamudeando.

- Te explicas mal, pero yo soy muy listo. No ha pasado nada. Te pusiste borracha y te quedaste dormida. Yo he dormido aquí porque unos amigos han dormido en el cuarto de invitados y en el sofá.

- No hice ni dije nada ¿no? – Espero que no, cuando me pongo borracha, digo todo lo que se me pasa por la cabeza.

- No, nada más que te tumbaste en la cama te quedaste dormida. Te traje aquí antes de que la liaras en la fiesta. ¿Cómo estás?

- Fatal. Necesito una ducha ¿Puedo? – Le pregunté.

- Claro, en el armario de dentro del baño hay toallas – Me dijo, y se volvió a tumbar.

Yo sabía ya donde estaba el baño, el cual era enorme por cierto. Cuando llegué lo primero que hice fue vomitar. Dios que asco. ¡Mierda! Me había manchado un poco la ropa. Si es que era de lo que no hay… Todo me pasa a mí. Quien me mandaría a mí beber. La ducha me sentó muy bien y cuando salí de ella me encontraba mucho mejor. Pero no tenía nada que ponerme. Me daba asco ponerme de nuevo la ropa que llevaba, estaba manchada.

- ¿Harry? – Abrí un poco la puerta y le llame – ¡Harry! – Esta vez más alto – ¡Harry, ven y tráeme algo de ropa! – Ya estaba gritando. Volví a cerrar la puerta.

- Menos mal que se han ido todos y solo está Louis en la casa si no hubieras despertado a todo el mundo –Oí que decía por detrás de la puerta – Aquí tienes la ropa. La quieres ¿verdad? Te escuché vomitar nada más que entraste al baño. Supuse, cuando me llamaste, que querías ropa.

- Yo no he vomitado –Mentí avergonzada desde dentro del baño.

- ¿A quién quieres engañar? Yo también me he puesto borracho. 

- ¿Me vas a dar la ropa hoy o mañana?

- Sal a por ella – Me dijo.

- Estoy en ropa interior – Le dije -Abro un poco la puerta y me la das. No hace falta que salga.

- Si no sales, no hay ropa.


Aguanté casi un minuto dentro del baño, pero al final me arme de valor. Era mejor salir y coger la ropa, Harry me podía tener aquí dentro horas. Además era como estar en bikini. Pero es que no llevaba mi mejor conjunto de ropa interior, no iban conjuntados y no era para nada sexy. Aun así abrí la puerta y me planté delante de él, con cara de enfado y la mano extendida. Me miró de arriba abajo sonriendo y me dio la ropa. Me fijé que él estaba en bóxers. ¡Dios mis hormonas! 

Entre rápidamente al baño otra vez. Me estaba poniendo ya la calzonas que me había dejado cuando le oí gritar, “¡Bonito culo! Te he hecho el desayuno especial para resaca, cuando salgas ven a la cocina”. 

Cuando salí del baño, me dirigí hacia la cocina con la ropa hecha un gurruño en la mano. Era lo menos erótico del mundo en ese momento. Sin maquillar, con un moño, unas calzonas que me quedaban grandes y una camiseta vieja de Jack Wills. Harry estaba terminando de poner unas tostadas en un plato. Seguía en bóxers.

- ¿Me haces el favor de darme una bolsa para guardar esto? Y de ponerte algo de ropa… – Le dije enfadada.

- ¿Así es como agradeces mi hospitalidad? ¿Enfadada? Que desagradecida eres… Y sobre lo de vestirme, ni lo sueñes. Me encanta ir a mis anchas por MI casa – Recalcó la palabra mi – Así que disfruta de mi cuerpo.

- Quieres que vuelva a vomitar, ¿verdad? – Le dije riéndome. No podía estar seria. La estampa que tenia ante mí no me lo permitía. Estaba cocinando en bóxers y con el pelo todo revuelto.

- Aquí tienes tu desayuno, seguro que te sienta bien. Es especial para resacas. ¿Por cierto cómo va la búsqueda de trabajo?

- Fatal – Dije dándole un bocado a la tostada. Realmente no me apetecía mucho comer, pero a lo mejor tenía razón y me sentaba bien – No hemos encontrado nada y nos quedan… Espera que cuente, 1, 2, 3… 5 días para irnos. A lo mejor lo podemos alargar hasta seis. Aunque Rhys me ha dicho que a lo mejor me consigue un trabajo.

- ¿Rhys? ¿Quién es Rhys? – Me preguntó con ímpetu.

- El chico de la discoteca – Le dije.

- ¡Ah! Con que Rhys te va a conseguir un trabajo… ¡Oh, bien por Rhys y por Liz! Si, Rhys y Liz. – Se le veía algo molesto, pero yo no pude dejar de reírme. Había puesto una voz de niño chico que le daba un aspecto aun más gracioso.

- Por cierto, ¿que ha sido el ruido que me ha despertado? – No quería seguir hablando de Rhys con Harry.

- Un portazo – Dijo secamente.

- Pues lo han dado a mala leche, parecía que se iba a caer la puerta… ¿Quién ha sido?

- Eleanor. Ella y Louis han vuelto a discutir. Y se ha ido muy enfadada, él aun no ha salido de su habitación.

[Narra Louis]

Era ya la cuarta vez que me peleaba con Eleanor en una semana. Hacia un mes que habíamos tenido una pelea que nos había hecho plantearnos dejarlo, pero finalmente decidimos continuar, darnos otra oportunidad, y parecía que todo iba bien. Y ahora otra vez son todo peleas. Celos por su parte y cosas que no me gustan de ella. A veces me quedo mirándola y me pregunto que era lo que vi en ella hace ya más de un año. Y realmente no encuentro respuesta.

Todo ha empeorado desde que conocimos a Liz y a Alba. No sé por qué está tan celosa de ellas. Sobre todo de Alba, no entiende que hemos hecho buenas migas y que nos llevamos bien. 
Parece que no me conoce. Si me conociese sabría que yo nunca le engañaría… Es verdad que he pasado mucho tiempo con Alba, me cae muy bien, es simpática y divertida. Lleva las bromas al extremo, como yo. Realmente paso un buen rato con ella. Cuando estoy con Alba el tiempo pasa muy rápido y me divierto de verdad. Al principio parecía tímida, pero después no hay quien la pare. Es el tipo de chica que me gusta, pero yo estoy con Eleanor. A veces me pregunto por qué, pero llevábamos ya un año y medio y no quería tirarlo todo por la borda. Aunque ahora no estemos bien hemos pasado muy buenos momentos juntos. Pero si esto sigue así, peleas continuas, voy a tener que terminar con ella. No puedo seguir así.

Ayer durante el concierto, estábamos bien. O eso creía yo… Porque en la fiesta me echó en cara que no paraba de mirar a Alba, y no sé que mas. Le dije que no era el momento de discutir. Era verdad, estábamos en medio de una fiesta y la gente nos empezaba a mirar. Eso la enfureció más aun. Para intentar suavizar las cosas le pedí que se quedara a dormir conmigo aquí en casa, y parece que funcionó. Apenas hablé con Alba durante la fiesta para no pelearme más con Eleanor. Lo que en realidad me da coraje. ¿Por qué iba a tener que dejar de hablar con quien ella quisiese?

Pero la cosa se complicó cuando Alba me pregunto por Liz. Yo le dije que Harry me había dicho que estaba roncando en su habitación, así que supongo que se quedaría aquí a dormir. Cuando Alba me miró con cara preocupada y me dijo que no sabía qué hacer, que no quería irse a casa dejando a Liz aquí así no pude evitar decirle que se podía quedar aquí sin problema. Pero luego pensé en lo que opinaría Eleanor y la pelea que tendríamos al respecto. Así que, para arreglarlo, le pedí a Niall si podía dormir en su cuarto de invitados, ya que los vi hablando esa noche bastante. Me dijo que no había problema. Cuando los vi irse de la fiesta, después de habernos ayudado a recoger un poco, me sentí raro. No diría celoso, pero no me gustaba la idea de Alba sola con Niall, en su casa.

Para colmo, al despertarme me esperaba la pelea que había intentado eludir durante toda la noche. Esta vez fue de las grandes, no entendía por que no me dejaba hablar con quien quisiese. 
Al parecer se había enterado de que el otro día acompañé a Alba, de madrugada. Yo le dije que lo sentía mucho si le molestaba, pero que su novio era así. Que no iba a dejar que se fuera sola y le pasara algo. Me dijo que eso era porque me gustaba... Me dolía que pensase eso de mí, lo hubiera hecho con cualquier chica. No lo hice porque fuera Alba, lo hice porque sentía que era lo que tenía que hacer. Además sus celos era una muestra de que no confiaba en mí, lo cual me dolía muchísimo después de todo el tiempo que llevábamos juntos. Discutimos mucho rato y en voz muy alta. Sacamos a la luz discusiones del pasado. Ella acabó llorando, pero yo no quería consolarla. Ella me había hecho daño a mí también, aunque yo no llorase. Al final le dije que era mejor que se fuera, que ya la llamaría a la tarde cuando estuviésemos más tranquilos, que habíamos dormido poco y era mejor dejar la discusión o sería peor. Pensé que era lo mejor. Ella creo que no, por el portazo que dio al irse.

No tenía ganas de nada, así que volví a mi habitación y me tumbé. Estaba pensado en la discusión cuando Alba se coló en mi pensamiento… ¿Cómo habría sido su noche con Niall?

[Narra Niall]

¡Beep-beep! Alguien me ha hablado por el Whatsapp de la Blackberry. A ver quién es el hijo de su madre que me ha despertado… Cogí el móvil y aun con la mirada borrosa, lo desbloqueé. Vi que era Harry quien había escrito: “A las 2 en mi casa, comemos pizza. Trae dinero gorrón”. Miré la hora. Aun era la una, podía dormir al menos media hora más. Aquella noche me había acostado realmente tarde. Aunque de la fiesta no llegamos a mala hora, Alba y yo nos quedamos más tiempo despiertos.

Alba y Liz me habían caído bien desde el principio. Me reía mucho con ellas, y además me enseñaban español. Pero tampoco es que hubiese hablado mucho con ellas, los que más relación tenían con ellas eran Harry y Louis. Pero durante la fiesta de anoche estuve casi todo el tiempo con ellas. Las conocí un poco mejor, parecían buenas chicas. Eran divertidas y muy sociables y les gustaba la comida tanto como a mí. No estábamos acostumbrados a hacer amigos de esta forma. Unas chicas que Zayn conoció por casualidad en la calle. Podrían haber sido unas estúpidas o habernos tratado diferente por ser famosos, pero nada de eso. Y quieras o no eso era un alivio… Poca gente te trata de manera normal cuando eres famoso, sobre todo gente que acabas de conocer.

Durante la fiesta había congeniado mucho con Alba. Cuando llegamos al apartamento nos sentamos en mi sofá, y nos pusimos a hablar de la fiesta, de Ed, de comida y, no sé cómo, llegamos a hablar de Louis. Entonces noté como le cambiaba la expresión de la cara y le pregunté qué pasaba. Al principio le costó confiar en mí, pero yo le dije que era una persona de confianza y aunque se tratase de algo de Louis, que era mi amigo le guardaría el secreto. No la vi muy convencida, pero al final decidió contármelo. Tenía que desahogarse, se le notaba. La abracé, en ese momento sentí que era lo que tenía que hacer. Al final nos acabamos acostando muy tarde, por eso ahora no era ni capaz de levantarme de la cama. Pero había merecido la pena, la noche anterior había significado mucho. Y a partir de ahora la relación que tendré con Alba será totalmente distinta. 

[Narra Alba]

- ¡Buenos días! - Me dijo Niall con cara de dormido - ¿Llevas mucho despierta?

Pero en ese momento llamaron a la puerta y Niall fue abrir. No me dio tiempo a contestarle. Yo estaba en la cocina, sentada sobre la encimera pensando en todo lo que había pasado la noche anterior.

- Hola Eleanor – Escuché que decía Niall. – Mira ahora no es un buen momento. Está aquí Alba, se quedo a dormir después de la fiesta. Luego te llamo y hablamos ¿vale?

No escuché lo que decía Eleanor, pero al rato Niall contestó.

- Claro, pasa y recoge las películas, no hay problema.

- Hola Alba – Me dijo Eleanor con cara de pocos amigos al asomarse por la cocina – Ya me voy solo venía a por unas cosas.

- Cierra la puerta cuando salgas. Esta tarde te llamo, lo prometo – Le dijo Niall mientras entraba en la cocina - ¿Cómo estás? – Me preguntó.

- Bueno, aquí pensando en lo de anoche… ¿Sabes? Creo que deberíamos quedárnoslo para nosotros. No quiero que lo sepa nadie.

- Sí, yo también lo he pensado. Es lo mejor… Al menos de momento. Yo tampoco quiero que se entere nadie – Me dijo. En ese momento escuchamos como Eleanor cerraba la puerta del apartamento.

- ¿Qué quería? – Le pregunté a Niall – Bueno, en realidad eso no es de mi incumbencia. –Le dije, dándome cuenta que quizás estaba metiéndome dónde no me llamaban.

- Bah, sólo quería hablar de Louis. No es que seamos muy amigos, pero decía que no sabía con quien más hablar. Ella es muy amiga de Harry. Él fue quien los presentó. Pero al parecer últimamente tampoco se lleva muy bien con Harry. Por cierto, Liz ya esta despierta y nos esperan para comer arriba en casa de Louis y Harry.

Cuando llegamos al apartamento de Harry y Louis, Liam y Zayn ya estaban allí. No había ni rastro de Louis, y a decir verdad, esperaba encontrarlo. Eso en cierto modo me relajó. Saludé con un abrazo a Liz y le pregunté cómo estaba. Me contó que no se acordaba de nada de la noche anterior y yo la tranquilice diciendo que no la lió mucho.

Las pizzas llegaron enseguida. ¡Estaba hambrienta! Las pizzas de allí no eran iguales que las de España, pero estaban realmente buenas. Hablamos de la fiesta y del concierto de Ed. También nos preguntaron si habíamos hecho ya una ruta turística por Londres. La verdad es que aun no habíamos dedicado ni un día a hacer turismo de verdad.

- Pero eso no puede ser – Dijo Zayn haciéndose el enfadado – Tenéis que conocer Londres en profundidad. Museos, parques, la torre de Londres, el zoo. Sí, el Zoo es una pasada… – Dijo emocionado.

- Además mañana domingo es gratis ¿Por qué no vamos todos? – Preguntó Liam – Se lo diré a Danielle, seguro que se apunta.

- Me encanta la idea. Seremos vuestros guías turísticos – Dijo Harry, quien estaba sentado al lado de Liz. Llevaba todo el tiempo bastante pendiente de ella, aunque Liz parecía no darse ni cuenta.

- Bueno, muchas gracias – dijo Liz – Pero ¿no tendréis problemas? Ya sabéis…

- No creo. Aquí están bastante acostumbrados a nosotros. Puede que tengamos que firmar un par de autógrafos y eso, pero nos encanta. Y no creo que a vosotras os importe, ¿no? – Dijo Niall

- Para nada, estará guay veros en acción como celebridades – Comenté sonriéndole.

- Oye ¿Y Louis? – Preguntó Niall.

- Pues no ha salido de su habitación en toda la mañana. Así que dejadle algo de pizza que luego se la llevaré al cuarto – Dijo Harry.

- No te merezco “Curly boy” – Era Louis quien hablaba. Acababa de aparecer por el pasillo, no me lo esperaba y me sobresalté un poco. Sólo Liz y Niall se dieron cuenta de mi reacción. – Con tanta charla no había quien descansara, así que he decidido unirme a la fiesta.- Comentó con una media sonrisa.- Además estoy muerto de hambre y no estaba muy seguro de que Niall me fuera a dejar ni un trozo de pizza.

- Que siiii. Uno o quizás hasta dos – Dijo riendo Niall.

- ¿Te apuntas mañana a un día turístico, Lou? – Le preguntó Zayn.

- No creo, he hablado con Eleanor y creo que vamos a pasar el día juntos - Respondió, en ese momento me miró por primera vez y bajó la mirada rápidamente.

Así que lo habían arreglado. O al menos lo pensaban arreglar… Bueno yo me alegraba por ellos. 
Además no tenía motivos para alegrarme si lo dejaban. Eso no era de buena amiga y posiblemente Lou lo pasaría bastante mal. No quería verlo así… Aunque lo dejaran tampoco tenía la seguridad de que él sintiese lo mismo que yo…

Acabamos de comer hacia las cuatro y Liz y yo decidimos que ya era hora de dejar de abusar de su hospitalidad. Al día siguiente habíamos quedado a las once en la parada del metro de Westminster. Así que llamamos a un taxi y nos despedirnos. Yo me despedí de Niall con un abrazo, esa noche nos unió bastante. Bajamos, nos montamos en el taxi y nos fuimos a casa. 

Liz seguía con la camiseta de Jack Wills aunque llevaba sus pantalones. Me dijo que Harry le había lavado la ropa en un momento y que con la secadora se habían secado en un segundo, pero que la camiseta se la había regalado. Decía que ya no la usaba y que la pensaba tirar.

El resto de la tarde fue bastante normalito. Nos dedicamos a ordenar y limpiar un poco el piso, que se había convertido, ya, en nuestro hogar. Cenamos algo light porque después de las pizzas estábamos las dos llenísimas. Ninguna de las dos hablamos mucho, creo que cada una estaba sumida en sus propios pensamientos. Nos acostamos temprano. Tanto Liz como yo no habíamos dormido realmente bien la noche pasada y estábamos reventadas. Además el día siguiente sería bastante agotador. 

Liz utilizó la camiseta de Harry como pijama esa noche…

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